Te damos la bienvenida a este espacio de Apuntes para pensar la ciudad, un proyecto editorial de Trama Urbana que reúne textos escritos por mujeres para reflexionar sobre cómo habitamos, construimos, recorremos, pensamos y vivimos la ciudad.
Mi primer contacto con la ciudad es el ruido. El chirrido estridente de las llantas raspando a toda velocidad las grandes planchas de concreto, marcando su territorio desde el primer minuto. El claxon, que irrumpe sin pedir permiso en mis oídos, sale de mi sistema mediante una respiración acelerada, llena de un cóctel de contaminantes nocivos. A veces pienso en los automóviles como monstruos que devoran transeúntes. Velociraptors que ocupan todo a su paso.
Por Cecilia Cruz
Arquitecta con enfoque de temas de género, ciudad y espacio público. Promotora de la comunidad “Ya no puedo esperar: baños públicos para todas” @Yanopuedoesperar
Mudarse es de las pocas cosas que, aún con toda la práctica del mundo, nunca se vuelven fáciles. Puede ser más rápido o más sencillo, pero hay un componente emocional que rige la experiencia y que, aún en su versión más positiva y emocionante, hace que se vuelva sumamente desgastante. Después de una década de mudanzas cada 13.5 meses en promedio, el único hack que tengo es buscarle lo bonito a aceptar que estás renaciendo cada vez.
Por Pau Morán
Arquitecta de manos inquietas. Diseña y gestiona proyectos para el espacio compartido desde ALBOROTO.
Este es un texto sobre mi movilidad, identidad y estilo de vida, pero principalmente sobre cómo resistir no es vivir en guerra, es tener esperanza de que otras realidades ya son posibles. Porque si yo llegué ayer y hoy al trabajo o a mi cita con la psicóloga o a la despensa en bici, mañana lo haré también. Quiero que terminen de leer o escuchar esto y sepan que, contra la idea general local, sí se puede llevar una cotidianidad peatona y ciclista. Es resistencia, esperanza y, para mí, lógica.
Por Myri
Ingeniera Civil Ambiental y Maestra en Planeación Urbana. Es ciclista, peatona y antropóloga de la calle. Actualmente coordina el programa y diseño de experiencias en Venture Café Monterrey.
La humanidad lleva algún tiempo obsesionada con medir. Medir se asocia al gobierno de poblaciones y al gobierno pastoral: ese que define lo que es bueno para la ciudadanía y busca orientarla allí con incentivos y castigos (Desrosières, 2004; Foucault, 1991).En este afán por medir y gobernar, en México se han definido umbrales que categorizan a la población como pobre, es decir multidimensionalmente pobre, (24.2%), vulnerable, es decir, pobre sin múltiples dimensiones de pobreza (38%), o no pobre y no vulnerable (32.5%), que es aproximadamente un tercio de la población del país (INEGI, 2024).
Por Alma Luisa Rodríguez Leal Isla
Doctora en Ciencias Sociales dedicada al estudio desigualdades sociales y espaciales para generar alternativas que produzcan cambios sistémicos.
Hace semanas vi este comentario en una publicación que anunciaba el cierre de “las bicicletas de fundidora”. El usuario que dejó el comentario decía que cada vez hay menos atracciones en Monterrey, y para él esto significaba que se estaba volviendo aburrido…
Su comentario me dejó pensando mucho, principalmente porque ya tenía semanas reflexionando acerca de la falta de espacios para el ocio, la diversión y el descanso, que fueran accesibles, seguros y que permitieran divertirse sin presión o compromiso.
Por Cesia Escobar
Politóloga y fundadora del proyecto editorial @paandurata
“Apuntes para pensar la ciudad” surge con la intención de abrir un espacio desde Trama Urbana en donde las mujeres puedan publicar y compartir ideas y opiniones. Creo en el ejercicio de escribir como herramienta de reflexión y como mecanismo de conexión. Y si bien las mujeres hacemos muchas cosas, no necesariamente somos quienes más dedicamos tiempo a darle difusión a nuestras ideas. Busco que este espacio se convierta en un lugar para leer y escuchar algunas de las voces que están accionando desde el norte del país, desde diferentes disciplinas, de diferentes profesiones, que se dedican a diferentes cosas, y les mueven pasiones diversas.
Por Sheila Ferniza Quiroz
Aquitecta urbanista, cofundadora de Trama Urbana






